Me imaginé muerta infinidad de veces. Ideé mi suicidio muchas, muchas veces. Hablé de morir, lo intenté, lo deseé, lo pedí.
Escribí sobre el dolor de haber muerto, del dolor de las personas, de mi propio dolor al haber dejado el mundo y haber abandonado a la persona que amaba.
Jamás me imaginé que tendría que pasar yo por ese dolor.
Yo tenía que morirme!! No tú!!
Yo era quien estaría fría, sin dolor, sin pensamientos, sin sentir nada!! Eras tú quien tenía que extrañarme! Eras tú quien tenía que llorar mi pérdida, no yo tener que llorar la tuya!.
Han pasado 6 meses y no he querido levantarme.
Dejé mi empleo, dejé de interesarme por la natación, por la capoeira, por la vida.
Dejé de lado mis amistades. Dejé de lado todo y me sumí en esta desesperanza en la que ahora vivo. Cerré las cortinas de mi ojos y decidí permanecer en esta oscuridad hasta que la muerte llegue por mi. No debe tardar mucho. A veces la escucho andar por aquí, secando mis labios, mis ojos y perturbando mi mente.
A veces, me hiero a mí misma para drenar no sólo la sangre, sino también con ella el dolor que tengo dentro de mi, el dolor y la amargura de no poder ver a mi amor ni una sola vez.
Es el peor castigo al que he sido condenada.
A veces conduzco sin rumbo., llorando por muchas horas y tratando de tranquilizarme, y llego a barrancos, a caminos sin salida donde permanezco en silencio, observando el vacío, pensando si lanzarme o no.
Hace poco dejé de alimentarme, dejé de beber agua. Mi garganta se cerró y me es imposible comer.
En las noches me tumbo en mi cama, sobre mi humedecida almohada y lloro por horas.... lloro sin poder encontrar un consuelo. Cuando él vivía, él enjugaba mis lágrimas y me abrazaba tan fuerte para protegerme del mal, para protegerme de todo lo que pudiera dañarme. El era mi protector, era mi escudo, era esa burbuja de amor y de cariño que podía amortiguar cualquier golpe. Podía dormir profundamente a su lado sin que nada ni nadie perturbara mi sueño.
A veces, cuando llegaba tarde a casa, lo encontraba dormido y me recostaba junto a él, acariciando su pecho desnudo. Podía acariciar sus labios, besarlos... y él me devolvía el gesto, me besaba con cariño y con pasión a veces, me mordía, acariciaba mi cuerpo tan sólo con sus labios.
El podía calmar mi preocupación, mi estrés, mi mal humor tan sólo con un besito.
Los primeros días después de su muerte, llegar a casa con el alma hecha pedazos y el dolor en mi corazón no podían apaciguarse con nada. Llegaba a mi habitación donde siempre lo encontraba dormido y no estaba. Me recostaba en nuestra cama vacía, donde ya nisiquiera su olor permanecía e imaginaba que él llegaba mágicamente y me abrazaba contra él, me besaba... Me quedaba dormida imaginando que él dormía a mi lado, pero al despertar, él no estaba aquí.
Visité su tumba una vez y me quedé contemplando su nombre inscrito en la lápida, con un sentimiento de vacío dentro de mi alma.
Nada se compara a eso. No existe un sentimiento de vacío que se le parezca.
Mi amor. Mi amigo. Mi compañero. Mi vida entera.
Dejé sobre su nombre unas rosas blancas, mis favoritas, aquellas rosas que siempre quise que aparecieran en mi ataud, aquellas que se supone él debería haberme llevado a mi.
Siento que se han truncado todos mis sueños, se han desvanecido todos mis anhelos, mis ilusiones. La vida era un lugar mágico lleno de oportunidades, lleno de alegrías, de sueños ¿por qué te marchaste?.
En realidad, yo nunca me hubiera ido, nunca hubiera abandonado a mi amor. El prometió que haríamos tantas cosas. Prometió amor en la salud y la enfermedad... prometió amarme y respetarme...hasta que la muerte nos separó.
Abandoné todo, porque sin él, la vida no es vida, porque el dolor es tan fuerte que no puedo ya soportarlo.
A veces, estoy lúcida, pero no estoy bien. Me paso la mayor parte del tiempo durmiendo, sedada hasta los huesos para no lastimarme, para no llorar, para no despertar al infierno que es la vida sin él.
Quisiera saber si me escucha, si me ve, si se preocupa por mi. Quisiera pedirle que regrese, aunque sé que es imposible. Quisiera decirle que lo extraño con mi alma, que su muerte se llevó mi vida también.
Pronto será navidad, una navidad que no tiene caso vivirla.
Si ya no estas tú en esta vida, si ya no respiras, si ya no me amas... entonces ¿pa qué?.
nadH
Sunday, December 02, 2012
Thursday, April 26, 2012
You Look So Fine
You look so fine
I want to break your heart and give you mine
You’re taking me over
It’s so insane
You’ve got me down and chained
I hear your name
I’m falling over
I’m not like all the other girls
I can’t take it like the other girls
I won’t share it like the other girls
But you used it all
You look so fine
Knocked down,
cried down,
I’ve been down just to find out
I’m through,
liven for you
I’m open wide
I want to take you home,
we’ll waste some time
You’re the only one for me
You look so fine
I’m like the desert tonight,
leave her behind
If you want to show me
I’m not like all the other girls
I won’t take it like the other girls
I won’t fake it like the other girls
But you used it all
You’re taking me over,
over and over
I’m falling over,
over and over
Love me one more time
I decide me tonight
Do what you want to do
Just pretend,
happy end
Let me know, let it show
In the wind, let ‘em go
In the wind, let ‘em go
In the wind, let ‘em go
Let’s pretend, happy end
Let’s pretend, happy end
Let’s pretend, happy end
Let’s pretend, happy end.
I want to break your heart and give you mine
You’re taking me over
It’s so insane
You’ve got me down and chained
I hear your name
I’m falling over
I’m not like all the other girls
I can’t take it like the other girls
I won’t share it like the other girls
But you used it all
You look so fine
Knocked down,
cried down,
I’ve been down just to find out
I’m through,
liven for you
I’m open wide
I want to take you home,
we’ll waste some time
You’re the only one for me
You look so fine
I’m like the desert tonight,
leave her behind
If you want to show me
I’m not like all the other girls
I won’t take it like the other girls
I won’t fake it like the other girls
But you used it all
You’re taking me over,
over and over
I’m falling over,
over and over
Love me one more time
I decide me tonight
Do what you want to do
Just pretend,
happy end
Let me know, let it show
In the wind, let ‘em go
In the wind, let ‘em go
In the wind, let ‘em go
Let’s pretend, happy end
Let’s pretend, happy end
Let’s pretend, happy end
Let’s pretend, happy end.
Garbage-You look so fine
Sp00ky | Myspace Video
Sunday, April 15, 2012
Recorte 7
Poco a poco, todos van encontrando su camino... mientras yo sigo perdida en el limbo.
Empiezo a comprender por qué algunas personas dicen que sufren algo llamado "La Crisis de los 25 años". Alguna vez escuché ese término, pero no lo relacioné con nada.
Pero cuando cumplí 25 años, lo entendí todo.
Es una etapa en la cual, te das cuenta de que dejas de ser "adolescente", aunque dicen que se termina a los 18 años, yo pienso que no es verdad. Dejas de ser estudiante, dejas de ser mantenido por los papás y comienzas a darte cuenta de lo que es el mundo real.
Las preocupaciones afloran y hay días en que abruman demasiado, ya sean los trámites de titulación, el trabajo, las deudas, los amigos, el tiempo que corre cada vez más deprisa y sientes que la vida se te está llendo de las manos.
Tus amigos comienzan a conseguir empleos, algunos consiguen mejores empleos, algunos se mudan, salen del estado, del país.... muchos de ellos consiguen pareja, encuentran a esa persona que los complementa y que los hace felices. Muchos se comprometen, muchos se casan... y muchos comienzan a tener hijos y hacer sus propias vidas, en sus propias casas con sus propias familias... mientras yo sigo aquí encerrada sin esperanza por un futuro así.
Lo pienso de esa manera, y me frustra mucho. Me enojo mucho. Me entristece mucho.
Pienso que es injusto.
Muchas de esas personas nisiquiera deseaban eso que tienen. Algunos nunca desearon casarse y sin embargo, lo hicieron. Veo sus fotos, donde están felices, donde están de luna de miel, de vacaciones, donde están en su casa... y me da coraje.
Yo siempre deseé terminar la carrera, conseguir un trabajo estable... y casarme joven.
Siempre creí que me casaría con el hombre a quien conozco desde hace más de 10 años, creí que habíamos crecido juntos, madurado juntos y que al final, seríamos una pareja fuerte y estable que no tendría miedo de ningún reto.
Su miedo al compromiso no estaba en mis planes.
Esa manera de aferrarse a lo que él llama "libertad", no estaba en mis planes. La soledad, la tristeza, la indiferencia y el engaño nunca estuvieron en mis planes.
No contaba con el resentimiento, la ira y el odio. Nunca pensé que aquella historia de cuento de hadas terminaría así.
Y ahora, la incertidumbre. Este llorar sola cada noche, esta etapa sin empleo, estos días sin saber realmente el destino, sin saber si aún sirve de algo aferrarse o es mejor olvidarlo.
Esta sensación de querer tirar todo por la borda, hacer que 10 años se vayan al demonio... o seguir esperando.
Es triste, porque no sé que sea mejor. Si soportar éstos años de tristeza y esperar por él, o de una vez olvidar aquellos años donde la vida realmente valía la pena.
A veces, me levanto y siento que no tiene sentido, porque no tengo una esperanza a futuro, porque no tengo una idea clara de qué va a suceder, porque no sé qué hacer, a veces quisiera mudarme... contra mi voluntad, porque lo que yo quiero es que él se comprometa conmigo, pero nisiquiera de una manera formal, nisiquiera entragandome un anillo. Sólo quiero que regrese conmigo, para volver a soñar. O que se vaya de una vez, para comenzar a construir.
(...)
Empiezo a comprender por qué algunas personas dicen que sufren algo llamado "La Crisis de los 25 años". Alguna vez escuché ese término, pero no lo relacioné con nada.
Pero cuando cumplí 25 años, lo entendí todo.
Es una etapa en la cual, te das cuenta de que dejas de ser "adolescente", aunque dicen que se termina a los 18 años, yo pienso que no es verdad. Dejas de ser estudiante, dejas de ser mantenido por los papás y comienzas a darte cuenta de lo que es el mundo real.
Las preocupaciones afloran y hay días en que abruman demasiado, ya sean los trámites de titulación, el trabajo, las deudas, los amigos, el tiempo que corre cada vez más deprisa y sientes que la vida se te está llendo de las manos.
Tus amigos comienzan a conseguir empleos, algunos consiguen mejores empleos, algunos se mudan, salen del estado, del país.... muchos de ellos consiguen pareja, encuentran a esa persona que los complementa y que los hace felices. Muchos se comprometen, muchos se casan... y muchos comienzan a tener hijos y hacer sus propias vidas, en sus propias casas con sus propias familias... mientras yo sigo aquí encerrada sin esperanza por un futuro así.
Lo pienso de esa manera, y me frustra mucho. Me enojo mucho. Me entristece mucho.
Pienso que es injusto.
Muchas de esas personas nisiquiera deseaban eso que tienen. Algunos nunca desearon casarse y sin embargo, lo hicieron. Veo sus fotos, donde están felices, donde están de luna de miel, de vacaciones, donde están en su casa... y me da coraje.
Yo siempre deseé terminar la carrera, conseguir un trabajo estable... y casarme joven.
Siempre creí que me casaría con el hombre a quien conozco desde hace más de 10 años, creí que habíamos crecido juntos, madurado juntos y que al final, seríamos una pareja fuerte y estable que no tendría miedo de ningún reto.
Su miedo al compromiso no estaba en mis planes.
Esa manera de aferrarse a lo que él llama "libertad", no estaba en mis planes. La soledad, la tristeza, la indiferencia y el engaño nunca estuvieron en mis planes.
No contaba con el resentimiento, la ira y el odio. Nunca pensé que aquella historia de cuento de hadas terminaría así.
Y ahora, la incertidumbre. Este llorar sola cada noche, esta etapa sin empleo, estos días sin saber realmente el destino, sin saber si aún sirve de algo aferrarse o es mejor olvidarlo.
Esta sensación de querer tirar todo por la borda, hacer que 10 años se vayan al demonio... o seguir esperando.
Es triste, porque no sé que sea mejor. Si soportar éstos años de tristeza y esperar por él, o de una vez olvidar aquellos años donde la vida realmente valía la pena.
A veces, me levanto y siento que no tiene sentido, porque no tengo una esperanza a futuro, porque no tengo una idea clara de qué va a suceder, porque no sé qué hacer, a veces quisiera mudarme... contra mi voluntad, porque lo que yo quiero es que él se comprometa conmigo, pero nisiquiera de una manera formal, nisiquiera entragandome un anillo. Sólo quiero que regrese conmigo, para volver a soñar. O que se vaya de una vez, para comenzar a construir.
(...)
Sunday, April 08, 2012
Recorte 6
A veces te extraño tanto... reprimo las ganas de llorar el día entero y me desmorono en las noches. Yo sola. En mi cuarto.
A veces, me siento tan sola... en verdad pienso que lo estoy, porque no puedo contarle a nadie cuánto te extraño, no puedo hablar con nadie porque nadie me escucharía. Si lloro en público, estoy segura que mi mamá me lo reprocharía, se enojaría conmigo y después ella se sentiría mal. Mi llanto en casa causa problemas. No puedo llorar por ti frente a ellos. Tal vez saben que estoy triste, pero no se imaginan hasta qué grado. Porque no se los digo.
¿Por qué te extraño? ¿por qué?...
Porque has sido mi amigo por 10 años. A quien yo considero mi amigo. Mi verdadero amigo. Si no fuera porque te amo, te consideraría mi hermano. Mi familia. Has sido mi soporte, mi apoyo, la persona en quien confío. La única en quien confío. Tal vez hago mal en quererte tanto, pero siento que eres la persona que en realidad me quiere.
Nunca me sentí querida en realidad. Nunca.
Mis padres me abrazan sólo en Navidad, en Año Nuevo.. en mi cumpleaños. Jamás me dicen que me quieren. Jamás me dicen que están orgullosos de mi. Nunca me dan palabras de aliento. Nunca sentí su apoyo en los deportes, de hecho, nisiquiera les importaba, supongo que para ellos era un gasto más... un gasto innecesario. Realmente, no siento que mi familia me quiera... en cambio, tú me quisiste desde el principio... y yo a ti.
Siempre fui y siempre he sido una persona muy fria, no hablo mucho con las demás personas, no caigo bien a muchos y tú me aceptaste así.
Contigo podía experimentar todo el amor que nunca había sentido, el que nunca me habían dado. Es cierto que cuando tengo un mal día, y me abrazas... todo mi interior se calma. Me siento en paz. Me siento tranquila, como si nada malo pudiera ocurrir.
Ahora sólo siento que me diste la espalda. No tengo a nadie a quien querer. No tengo a nadie que me quiera a mi...o por lo menos, que lo demuestre. Nadie me acaricia, nadie me besa, nadie me abraza... ya no hay palabras de aliento, ya no hay sonriras... maldita sea!! nisiquiera me dan los buenos días!! Me levanto y aquí no soy nadie, nadie me habla. Me paso el día entero viendo TV porque no tengo con quien charlar.
A veces siento que no tengo familia.
Te extraño. Pero, no importa que te lo diga. Te lo he dicho siempre.
A ti sólo te importa tu empleo. Decir que haces cosas por mi... haces todo, menos darme cariño. Haces todo y sin embargo nada.
A veces siento que sigo sosteniéndome de nada. Porque ya no eres nada.
Ojalá entendieras... ojalá me entendieras y dejaras de mirarme como un estorbo, como una molestia. Eso siento que soy para ti. He estado a tu lado este "último tiempo" a base de promesas sin plazo, a base de mentiras, a base de un "mañana" que no llega nunca.
No puedes seguir manteniendome a tu lado a base de promesas ilusorias. Yo seguiría, pero necesito poner un fin antes de que termine consumiendome.
Te extraño. Lo he dicho infinidad de veces. He llorado frente a ti. He llorado a tus espaldas. He llorado todas las noches.... y sólo siento impotencia, porque también, te he rogado.
Te extraño. Aún cuando me has rechazado, me has ignorado, me has lastimado. Porque, en "otra vida" (como acostumbro a decir cuando éramos felices") te quise. Te amé. Y el amor no se olvida así nadamás, como lo hiciste tú.
El amor prevalece, por lo visto sólo en mi memoria. A estas alturas, creo que ni el corazón puede sentir ya.
Tal vez algún día, me enamore otra vez y pueda olvidar todo el dolor que me causaste. Olvidaré el dolor. Olvidaré el odio. Olvidaré el rencor.
Pero jamás, jamás olvidaré que te amé. Que te amo.
(...)
A veces, me siento tan sola... en verdad pienso que lo estoy, porque no puedo contarle a nadie cuánto te extraño, no puedo hablar con nadie porque nadie me escucharía. Si lloro en público, estoy segura que mi mamá me lo reprocharía, se enojaría conmigo y después ella se sentiría mal. Mi llanto en casa causa problemas. No puedo llorar por ti frente a ellos. Tal vez saben que estoy triste, pero no se imaginan hasta qué grado. Porque no se los digo.
¿Por qué te extraño? ¿por qué?...
Porque has sido mi amigo por 10 años. A quien yo considero mi amigo. Mi verdadero amigo. Si no fuera porque te amo, te consideraría mi hermano. Mi familia. Has sido mi soporte, mi apoyo, la persona en quien confío. La única en quien confío. Tal vez hago mal en quererte tanto, pero siento que eres la persona que en realidad me quiere.
Nunca me sentí querida en realidad. Nunca.
Mis padres me abrazan sólo en Navidad, en Año Nuevo.. en mi cumpleaños. Jamás me dicen que me quieren. Jamás me dicen que están orgullosos de mi. Nunca me dan palabras de aliento. Nunca sentí su apoyo en los deportes, de hecho, nisiquiera les importaba, supongo que para ellos era un gasto más... un gasto innecesario. Realmente, no siento que mi familia me quiera... en cambio, tú me quisiste desde el principio... y yo a ti.
Siempre fui y siempre he sido una persona muy fria, no hablo mucho con las demás personas, no caigo bien a muchos y tú me aceptaste así.
Contigo podía experimentar todo el amor que nunca había sentido, el que nunca me habían dado. Es cierto que cuando tengo un mal día, y me abrazas... todo mi interior se calma. Me siento en paz. Me siento tranquila, como si nada malo pudiera ocurrir.
Ahora sólo siento que me diste la espalda. No tengo a nadie a quien querer. No tengo a nadie que me quiera a mi...o por lo menos, que lo demuestre. Nadie me acaricia, nadie me besa, nadie me abraza... ya no hay palabras de aliento, ya no hay sonriras... maldita sea!! nisiquiera me dan los buenos días!! Me levanto y aquí no soy nadie, nadie me habla. Me paso el día entero viendo TV porque no tengo con quien charlar.
A veces siento que no tengo familia.
Te extraño. Pero, no importa que te lo diga. Te lo he dicho siempre.
A ti sólo te importa tu empleo. Decir que haces cosas por mi... haces todo, menos darme cariño. Haces todo y sin embargo nada.
A veces siento que sigo sosteniéndome de nada. Porque ya no eres nada.
Ojalá entendieras... ojalá me entendieras y dejaras de mirarme como un estorbo, como una molestia. Eso siento que soy para ti. He estado a tu lado este "último tiempo" a base de promesas sin plazo, a base de mentiras, a base de un "mañana" que no llega nunca.
No puedes seguir manteniendome a tu lado a base de promesas ilusorias. Yo seguiría, pero necesito poner un fin antes de que termine consumiendome.
Te extraño. Lo he dicho infinidad de veces. He llorado frente a ti. He llorado a tus espaldas. He llorado todas las noches.... y sólo siento impotencia, porque también, te he rogado.
Te extraño. Aún cuando me has rechazado, me has ignorado, me has lastimado. Porque, en "otra vida" (como acostumbro a decir cuando éramos felices") te quise. Te amé. Y el amor no se olvida así nadamás, como lo hiciste tú.
El amor prevalece, por lo visto sólo en mi memoria. A estas alturas, creo que ni el corazón puede sentir ya.
Tal vez algún día, me enamore otra vez y pueda olvidar todo el dolor que me causaste. Olvidaré el dolor. Olvidaré el odio. Olvidaré el rencor.
Pero jamás, jamás olvidaré que te amé. Que te amo.
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