Tengo las manos heladas, el dolor se apodera de ellas. Estoy asustada.
Hace tantas noches que no duermo, no puedo sentir el descanso... aún recostada en mi cama siento cómo me persigue.
Ya no puedo vivir así, he perdido tanto, creo que he soportado de más.
La tristeza me corroe como siempre lo ha hecho, por tantos años, ya no es más una ilusión, es real, palpable y cada vez duele más y más.
Tengo miedo, como cada noche, una es igual a la anterior, siento cómo el frío se apodera de mis extremidades, siento cómo mi garganta se hace un nudo y otra vez el remolino de ideas que riñe en mi cerebro. Ya no quiero sentirlo, ya no quiero cargar con la culpa, con la tristeza.
Tantos días de amargura, mi rostro duele al intentar esbozar una leve sonrisa, eso es pasado y se quedó ahí, no puedo dejarla salir, se ha esfumado de mi. Quiero dormir, quiero descansar por primera vez en tantos años, pero no puedo, pues cada noche viene por mi y me hace sufrir.
Me embarga un remordimiento ajeno, cargo con una culpa que no es mía, con una tristeza que ya no deseo.
Estoy asustada, pero ese sentimiento debe irse, debe terminar, debo preocuparme por mi y ser valiente.. nada malo puede suceder... Sólo es la oscuridad de la noche.
nadH.
Sunday, December 23, 2007
Saturday, December 22, 2007
Sí.
¿Acaso he muerto?
No, es imposible, mi cabeza aún tiene recuerdos, ideas, visiones.
Aún puedo percibir el aroma del viento cuando es invierno.
Aún puedo sentir el tenue cambio de la luz del sol en invierno, de su proyección, de su intensidad, de la diferencia de las sombras...
Todavía veo mi aliento evaporarse cuando hace frio.
Todavía siento rozar mi cabello en el rostro cuando el viento sopla fuerte.
Todavía tengo anhelos, sueños, esperanzas, miedos, frustraciones, sonrisas...
Aún puedo escuchar el sonido de mi voz cuando no me guardo mis comentarios.
Todavía puedo sentir el dolor cuando la luz del sol quema mis ojos...
No puedo estar muerta, pero no puedo estar viva si todo parece un sueño..
Si todo parece irreal y absurdo.
No puedo vivir para siempre en un sueño.
Creo que mi inspiración ha muerto, pero mi mente sigue aguardando alguna chispa que la vuelva a la vida.
nadH.
No, es imposible, mi cabeza aún tiene recuerdos, ideas, visiones.
Aún puedo percibir el aroma del viento cuando es invierno.
Aún puedo sentir el tenue cambio de la luz del sol en invierno, de su proyección, de su intensidad, de la diferencia de las sombras...
Todavía veo mi aliento evaporarse cuando hace frio.
Todavía siento rozar mi cabello en el rostro cuando el viento sopla fuerte.
Todavía tengo anhelos, sueños, esperanzas, miedos, frustraciones, sonrisas...
Aún puedo escuchar el sonido de mi voz cuando no me guardo mis comentarios.
Todavía puedo sentir el dolor cuando la luz del sol quema mis ojos...
No puedo estar muerta, pero no puedo estar viva si todo parece un sueño..
Si todo parece irreal y absurdo.
No puedo vivir para siempre en un sueño.
Creo que mi inspiración ha muerto, pero mi mente sigue aguardando alguna chispa que la vuelva a la vida.
nadH.
Wednesday, December 05, 2007
05122007
Un día más que se suma a los días negros.. uno de tantos.
Tanto estrés, tantas preocupaciones, tanta impotencia, tanta desesperanza.. ¿siempre será así?
La vida no es un mar de rosas, nisiquiera es capaz de robarme una sonrisa.
De qué sirve sonreir en una vida tan vacía; la vida no es linda, no es amena. No hay ningún atisbo de calor más que el que emana el sol... un ligero aire de tibieza, una felicidad inducida, pasajera, efímera.
De qué sirve sonreir en un día gris? Cuando no hay nadie que te acompañe en tu andar, cuando ningún sentimiento cálido brota del corazón. Cuando la palabra "amor" no te dice nada. Cuando la palabra "felicidad" te parece un regalo inalcanzable.. incluso inexistente.
Sabía que lo diría otra vez.. sabía que tocaría fondo otra vez.. Sé que no será la última, y que otra vez sucederá.
El día de Hoy odio mi vida y desearía desaparecer.. pero lamentablemente nunca puedo.
nadH.
Tanto estrés, tantas preocupaciones, tanta impotencia, tanta desesperanza.. ¿siempre será así?
La vida no es un mar de rosas, nisiquiera es capaz de robarme una sonrisa.
De qué sirve sonreir en una vida tan vacía; la vida no es linda, no es amena. No hay ningún atisbo de calor más que el que emana el sol... un ligero aire de tibieza, una felicidad inducida, pasajera, efímera.
De qué sirve sonreir en un día gris? Cuando no hay nadie que te acompañe en tu andar, cuando ningún sentimiento cálido brota del corazón. Cuando la palabra "amor" no te dice nada. Cuando la palabra "felicidad" te parece un regalo inalcanzable.. incluso inexistente.
Sabía que lo diría otra vez.. sabía que tocaría fondo otra vez.. Sé que no será la última, y que otra vez sucederá.
El día de Hoy odio mi vida y desearía desaparecer.. pero lamentablemente nunca puedo.
nadH.
Friday, September 14, 2007
Sickness...
¿Cuánto dolor puede ocasionar una daga?
¿Cuánto masoquismo puede haber entre odiar el dolor que emana de las heridas y el gusto por salar la herida?
Lo odio.
Odio esa hoja filosa que nocturnamente araña mis brazos y piernas, odio ese recuerdo varado en la mitad de mis lóbulos cerebrales, sin moverse, sólo aturdiendo mis pensamientos, revolviendo mis ideas, agriando mi presente y turbando mi futuro... Pero no lo dejo ir.
Añado más dolor a las heridas, añado más salvajismo rociando con sal las leves hendiduras de la hoja sanguinolienta, sal de las lágrimas que evocan un recuerdo.
Enfermedad, psicosis.. Locura, tristeza, no puedo evitar esbozar una triste sonrisa al ver las gotas rojas de mi cuerpo lastimado manchar el piso, ver cómo esas espesas gotas se mezclan con las transparentes lágrimas saladas que brotan de mis ojos inundados del ayer, implorando misericodria, implorando redención. Mirando las caprichosas formas en espiral que forma la sangre y la lágrima mientras libran la batalla de unirse ó no.. de diluir un poco la vida que se me escapa de la piel con el agua que emana de mis ojos.
Dolor, un dolor odiado, pero inducido.. un dolor que sería fácil evitar, fácil hacer desaparecer.. pero que me rehúso, no podría soportar dejar de ver la sangre emanar de mis heridas, ver cómo de cada pinchazo brotan las espesas gotas.. ver cómo de la vena brota la sangre que llena la jeringa que irá a parar a mi refrigerador.. para recordarme que aún estoy viva.. que aún puedo sentir dolor, que aún puede ser roto mi corazón una y mil veces..
Que ésta no será la primera ni la ultima..
Para recordarme que el dolor no termina, hasta que la última gota de sangre salga de mi cuerpo.. y será cuando descanse, será cuando los recuerdos se liberen como ánimas del purgatorio..
Será cuando pueda olvidar el daño que fue causado.
nadH
¿Cuánto masoquismo puede haber entre odiar el dolor que emana de las heridas y el gusto por salar la herida?
Lo odio.
Odio esa hoja filosa que nocturnamente araña mis brazos y piernas, odio ese recuerdo varado en la mitad de mis lóbulos cerebrales, sin moverse, sólo aturdiendo mis pensamientos, revolviendo mis ideas, agriando mi presente y turbando mi futuro... Pero no lo dejo ir.
Añado más dolor a las heridas, añado más salvajismo rociando con sal las leves hendiduras de la hoja sanguinolienta, sal de las lágrimas que evocan un recuerdo.
Enfermedad, psicosis.. Locura, tristeza, no puedo evitar esbozar una triste sonrisa al ver las gotas rojas de mi cuerpo lastimado manchar el piso, ver cómo esas espesas gotas se mezclan con las transparentes lágrimas saladas que brotan de mis ojos inundados del ayer, implorando misericodria, implorando redención. Mirando las caprichosas formas en espiral que forma la sangre y la lágrima mientras libran la batalla de unirse ó no.. de diluir un poco la vida que se me escapa de la piel con el agua que emana de mis ojos.
Dolor, un dolor odiado, pero inducido.. un dolor que sería fácil evitar, fácil hacer desaparecer.. pero que me rehúso, no podría soportar dejar de ver la sangre emanar de mis heridas, ver cómo de cada pinchazo brotan las espesas gotas.. ver cómo de la vena brota la sangre que llena la jeringa que irá a parar a mi refrigerador.. para recordarme que aún estoy viva.. que aún puedo sentir dolor, que aún puede ser roto mi corazón una y mil veces..
Que ésta no será la primera ni la ultima..
Para recordarme que el dolor no termina, hasta que la última gota de sangre salga de mi cuerpo.. y será cuando descanse, será cuando los recuerdos se liberen como ánimas del purgatorio..
Será cuando pueda olvidar el daño que fue causado.
nadH
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