Wednesday, May 11, 2011
Esquizofrenia
Ni siquiera sé si tengo control sobre mis propios pensamientos, o si mis pensamientos me controlan a mi. Tengo miedo de volverme una maniática algún día y terminar en las primeras páginas del diario diciendo que asesiné a mis hijos. Por eso nunca tendré hijos, nunca soportaría tantos cambios en mi cuerpo. Sería truamático....
Más traumático que cualquier otra de las pocas experiencias estúpidas que han logrado hacer mella en mi frágil mente, recuerdos que como hoy me impiden conciliar el sueño. Esas voces, esos rostros permanecen en mi cabeza como fantasmas nocturnos. Casi juraría que escucho las voces y que regreso a esos lugares... y la ansiedad y desesperación hacen presa de mi.
Tengo miedo, mucho miedo a mi propia mente. Estoy conciente de que nunca me libraré de ella y seremos compañeras por siempre, tengo que aprender a vivir con ella antes que logre terminar conmigo.
Estos últimos años ha logrado hacer que lentamente me autodestruya. A veces ni puedo verlo, pero sé que estoy terminando conmigo misma. Me niego a escuchar, me niego a cambiar. Me aferro a los mismos hábitos destructivos cada vez. Lloro descontroladamente por las noches y evito hacerme daño golpeando cualquier objeto inanimado que se me cruce en el camino... haciéndome daño en las manos y a veces en el rostro, accidentalmente cada que tengo ocasión.
Las fluctuaciones de peso no son novedad, es rutinario en mi vida... tratando de mantenerme siempre por debajo del ideal, tal vez así tenga menos posibilidades...
Dispuesta siempre a los accidentes, a veces tratando de provocarlos.
Estoy segura que mi mente, intenta terminar conmigo.
Mi propia mente está tratando de matarme.
nadH.
Tuesday, February 08, 2011
Benjamin.
Que lo extraño.
Hoy y mil veces, lo extraño.
Puedo vivir mi vida sin él, lo sé. Pero la vida me resulta dolorosa e insípida.
Puedo hacer muchas cosas sin él.
Levantarme cada mañana, ver salir el sol, caminar por la ciudad, comer... dormir...
Pero no puedo hablar para expresar cuánto dolor siento, no puedo doblarme ante la vista de todos y dejar escapar las lágrimas que mis ojos han contenido hoy, como tantos días.. como tantos años.
Tantas noches sin estrellas desde que él se fue, he dormido sola en mi cama, aguardando su regreso, aquél que sé jamás volverá.
Aún permanece su aroma en las sábanas, en su almohada... o eso creo yo.
La vejez y la senilidad han hecho mella en mi.
Ojalá tuviera la vitalidad que tuve hace tantos años, sé que reconstruiría mi vida, la vida que día a día se me va de las manos, se desmorona mi mente, mi cuerpo, mi corazón falla.
Oh... si supiera cómo duele su ausencia...
Casi no puedo recordar su rostro, pero mi corazón recuerda que lo amó con cada latido de mi ser, mi cuerpo extraña su piel, los latidos de su corazón cuando dormía junto a mi, el beso de las buenas noches en mi frente cuando se acostaba a mi lado, justo como todos los días.
No puedo decir que no lo necesito, él era viejo igual que yo.
Envejecimos juntos pero después el se marchó... Sé que no volverá, pero estoy segura que pronto, pronto me reuniré con él...

Xkándä
**Benjamin Button... "The Curious Case Of Benjamin Button Soundtrack"
Monday, January 24, 2011
Discurso 4
Para morir, no se necesita dejar de respirar. Se necesita dejar de vivir.
Para vivir, no sólo basta con respirar, hay que sentir, creer, amar, confiar, descansar, sonreír, hay que interesarse, apasionarse por realizar las cosas, apasionarse por la vida.
Uno deja de vivir cuando le faltan cosas esenciales, cuando se pierde ese interés esa pasión por la vida, cuando se pierde el sentido de uno mismo, cuando se pierde la sensibilidad se deja de ser humano.
Hay ocasiones en que dejamos de lado el mundo que nos rodea y nos encerramos en nosotros mismos, cerramos la puerta al destino, al futuro y nada puede importar.
Existen momentos en la vida en que uno se siente desanimado, decaído, frustrado, desorientado. Uno se deja caer y ve su mundo derrumbarse. Se siente solo.
La soledad no es la peor arma que puede matar en vida a un ser humano: es la desesperanza, el desánimo. Perder la vitalidad, la pasión por la vida y abandonarse a sí mismos es la peor arma.
Se puede tener un centenar de amigos que intenten levantar el estado anímico de las personas, pero si ésta no siente el deseo de superarse es difícil. A veces, no es que uno no quiera levantarse un día y decir “Estoy bien, hoy es el día en que recuperaré mi ánimo, mi alegría”, No es tan fácil cuando tu cuerpo ha pasado por un período de muerte lenta, que se lo comió por dentro, que extirpó las ganas de seguir.
Cuando se dispara el detonante, tu mente se desmorona, tu cuerpo decae y pierde fuerza, pierde todo el deseo de levantarse. Llora hasta el punto en que los ojos se secan y por más tristeza que se sienta en el interior, no hay manera de llorarla. A veces, el dolor abruma el pecho, pero no puedes gritar del dolor, sólo deseas llorar para mitigarlo, para hacer que se vaya. No puedes dormir por las noches debido al dolor en el alma que lo sientes palpable y punzante en el pecho, en las sienes, ves pasar las horas una por una sin ninguna expresión en el rostro, al salir el sol, no existe fuerza humana que logre levantarte de la cama, tu cuerpo se niega a obedecer, se niega a levantarse. No puedes comer, no puedes dormir, no puedes llorar… vives una muerte lenta cada día, con el dolor en tu mente y en el alma, con aquél detonante devastador, que te recuerda una y otra vez que tu vida era otra, que eras alegre y que podrías serlo si te lo propusieras. Pero tu cuerpo se niega a escuchar. Sólo quiere permanecer inmóvil, sabiendo que afuera la vida no es la misma, que de un día a otro el sol perdió su calor, las flores perdieron su color y aroma, el viento no canta cuando sopla, no puedes sentir sus caricias en tu rostro. Tienes el recuerdo del viento en tu rostro, del perfume de las flores, del calor del sol, de las luces y la magia de la noche, los aromas, las sensaciones y te niegas a perder el recuerdo, te niegas a aceptar que nada de eso volverá a ser igual y te encierras cada vez más en tu mundo creado para protegerte de la adversidad que te rodea.
La decisión es de cada quien, seguir viviendo en un mundo ficticio, ajenos a lo que nos rodea, negarnos a aceptar y vivir lo que la vida nos regala.
Xkándä
Sunday, July 25, 2010
Porque sí también...
porque odio ser simplemente una "analista" sin triunfo ni gloria, una obrera universitaria a la que mandan y ordenan porque no es nada.
Odio haber elegido ese trabajo, porque no soy psicóloga para entender las bipolaridades de los altos mandos, porque no soy una ignorante que debe hacer una actividad una y otra vez hasta hartarse, porque NO SOY QUÍMICA para trabajar como tal. Soy una Biotecnóloga con voz.. pero antes que eso SOY HUMANA.
Porque odio a las personas que me rodean, odio su estilo de vida snob, odio sus hábitos, sus pláticas, sus casas, su ropa.
Porque odio sus vanalidades y tonterías que no son más que simples mentiras para sentirse superiores.
Porque odio sus estúpidos cafés del "Starbucks" y su maldita ropa de "Liverpool", aunque no son nadie y no tienen ninguna posición social, creen que con publicarnos sus actividades ridículas obtendrán respeto.
Una etiqueta no le aporta respeto a nadie, sólo hipocresía por parte de sus descerebrados aliados.
Odio sus fiestas etílicas y la manera en que se alcoholizan sin razón, odio la manera en que malgastan su dinero en una simple bebida alcohólica, y se beben la vida idiotizados bajo sus efectos. Odio ver como vomitan su reputación por el excusado, cómo queda plasmada en una fotografía que todavía tienen la poca verguenza de exhibir.
Odio el mundo y odio en lo que las personas se van convirtiendo... odio mi vida y dejaré de odiarla el día que me aleje de todo ello, cuando encuentre mi verdadero lugar en esta tierra.
Xkánda.
Sunday, May 23, 2010
De la familia y el sol...
Dicen x ahí los viejos refranes... Y me parece absolutamente cierto, por eso reuniones familiares o fiestas y bla bla bla.. SAFO.
Familia hablando Papá+ Mamá+ Hermanas= Todo Bn.
Demás familia no contada en la ecuación anterior = So bad.
Es de la que supongo yo que habla el refrán que está puesto en el titulo...
Toda la vida me han juzgado de ser una amargada, fría, seria, poco comunicativa y nada agradable miembro de la familia. Soy de las que menos hablan y se ríen poco. Si digo algo es porque deveras es necesario romper mi mutismo o porque realmente quiero expresar algo.. Si no, no.
Es lo que nadie sabe o lo que nadie se atreve a saber: Yo no estoy muda ni soy una apática antisocial. Simplemente no me da la gana expresar mis ideas con personas que sé que no lo van a apreciar o que tienen mentalidad diferente a la mia y me lo van a tomar a mal.
Es como me decía un amigo hace mucho, que Yo navego con el mundo con banderita de "idiota".. y sí, porque todo el tiempo CREEN que me hago la desentendida, creen que no me importa, que no me entero, que no siento, que me vale madres, que no estoy ahí.. incluso creen que no sé nada de nada, que sólo pinto mi cara de bruta y pongo una sonrisa falsa y a todo digo que "sí sí, claro claro" Es una manera de mantenerme al margen, de evitar fijar la atención en mi. No me interesa, no me mata ser el alma de una fiesta {hablando ya en sentido general, no sólo en mi familia} no me interesan las personas, sus charlas superfluas, sus pertenencias, su riqueza, su físico... sus vanalidades de las que viven y en las que se revuelcan y presumen. En las que ellos mismos se hunden.
Me relaciono con personas que saben escuchar, saben hablar y saben expresarse con coherencia, que piensan y actúan, que analizan.. no con seres que simplemente llevados por la ira, su odio y su propia frustración balbucean y hacen como que hablan sin expresarse realmente.
Saber hablar no es sinonimo de saber expresarse... eso nosotros lo sabemos.
Vivir no es igual que existir, ser, comprender y aprender... Yo por eso guardo silencio la mayoría de las veces, sinceramente no vale la pena discutir con quien no comprende ni aprende, no vale la pena discutir con "personas", la pena la vale hablar con seres humanos y venir al mundo, no garantiza que lo sean... {o seamos}..
xKándä
Sunday, May 16, 2010
Opinion.
No digo que no me gusten, al contrario.. llegan a ser divertidas y te hacen aprender y crecer como ser humano, una relación de pareja debe ser enriquecedora mutuamente, debe haber cariño y respeto, COMPROMISO, responsabilidad, sinceridad, honestidad y toneladas y toneladas de amor.
Pero cuando falta alguno de los ingredientes anteriores, creo que se pierde la escencia de todo, y puede llegar a ser enfermizo.
Es triste ver cómo las mujeres pueden llegar a confundir el amor y cariño hacia un hombre con "la necesidad" de afecto; se denigran, se venden. Es tan vergonzoso ver a qué extremos pueden llegar por obtener la aceptación de un hombre, cuando en realidad lo primero que deberían tener es la aceptación de ellas mismas. Una mujer no debe "necesitar" de un hombre para ser feliz.. NADIE debe necesitar de nadie para obtener felicidad, porque todos somos responsables de nuestro propio humor, de nuestro destino, de nuestra felicidad. Nosotros mismos decidimos si queremos ser felices o infelices.
¿Que una pareja ayuda a ser feliz?, no lo niego. Claro que ayuda! si sabemos cómo compartir la felicidad, que debe ser mutua y no egoísta.
Caso idéntico con los hombres que confunden una relación con una compañía casual más para fiestas, como si todo en ésta vida fuera una fiesta y embriagarse. No hay apoyo moral ni charla, nisiquiera es recíproco el sentimiento, pero ellos no pueden verlo, porque todo es risa y tontería, todo es una total falsedad tan frágil que no tardará en romperse.
No podemos retener a una persona sólo porque su presencia me hace feliz aunque él/ella sea infeliz con mi compañía, sólo por nuestro propio egoísmo y por querer obtener felicidad sin aportar nada. No podemos exigir felicidad ni cariño cuando no aportamos lo mismo, no se puede retener a una persona pese a su voluntad. NO SE PUEDE!. Todo debe ser un acuerdo mutuo y se debe tener la plena confianza para decirlo, razonarlo y decidir qué hacer.
El amor no es un juego ni nada que pueda forzarse, la alegría nace de las acciones, las charlas y el tiempo se encargará de hacer fuerte una relación o debilitarla, todo se basa en el diálogo y en la reciprocidad.
No sé, se me ocurrió pensar en eso hoy...
..::Xkándä::.